"De todo lo escrito yo amo sólo aquello que alguien escribe con su sangre. No es cosa fácil comprender la sangre ajena: yo odio a los ociosos que leen".

toda esta maldita náusea
la sangre que escupo en la mañana
el temblor en mi cabeza
las luces al cerrar los ojos
el zumbido
es todo este fuego
el amor
que nunca he podido vomitar

las niñas buenas no beben
las niñas buenas no fuman
no se enamoran de patanes
no alzan la voz
las niñas buenas caminan
en filas perfectamente emparejadas
con sus tacones de aguja
que usan para inyectar su belleza
las niñas buenas
saludan
sonríen
son felices
posan en catálogos
en revistas de sociedad
arrullan a los niños
con su voz dulce
tan dulce…
como la risa de un infante
como una delicada flor
como los rizos electrificados de sus cabellos
el velo de la pureza las envuelve
las santifica
todos quieren a una niña buena
pero
yo nunca podría serlo

“I met her a long time ago in Portland when we were playing a show. It was just a brief encounter, I gave her a sticker and we were talking a little bit. I thought she was like, Nancy Spungen or something. She just looked like a classic punk rock chick, you know? I didn’t feel attracted to her, probably wanted to fuck her that night but she left. I just wanted to add some excitement in my life and I had never met anyone so outspoken and charismatic, and it just seemed like she was a magnet for exciting things to happen. I felt like a rebel in a way because I was going off of Courtney and we were scoring drugs, and fucking up against a wall outside and stuff like that, you know? And causing scenes just to do it; just because everyone is just sitting at this table eating food and not having any fun. It was great to just play this role with someone who would stand up all of a sudden and smash a glass on the table and scream at me and throw me down, you know? It was just really fun.”
— Kurt Cobain on Courtney Love (via maiczi)

"Hay que estar ebrio siempre. Todo reside en eso: ésta es la única cuestión. Para no sentir el horrible peso del Tiempo que nos rompe las espaldas y nos hace inclinar hacia la tierra, hay que embriagarse sin descanso. 

Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca. Pero embriáguense. 

Y si a veces, sobre las gradas de un palacio, sobre la verde hierba de una zanja, en la soledad huraña de su cuarto, la ebriedad ya atenuada o desaparecida ustedes se despiertan pregunten al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, pregúntenle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, contestarán: 
“¡Es hora de embriagarse! 
Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo, 
¡embriáguense, embriáguense sin cesar! 
De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca”.

Charles Baudelaire

look at me enjoying something

that feels like 

pain

to my brain.

and i know that im in space

and i know that is not real

is just the way that i feel

La idea cambia cuando se materializa. Mientras las imágenes flotan eres libre de equivocarte, cuando encuentras un papel debes detenerte, dudar, esperar a que corra de ti para no hacer el ridículo. Sin embargo, sabes que está ahí. Es el palpitar de tu maldito cadáver interno. Y entonces las frases comienzan a escurrirse en tus conversaciones, te levantas a media madrugada con la respiración agitada pensando en sentarte y teclear. Llega la noche otra vez y con ella el romanticismo estúpido, no es secreto que la luna transforma en poeta al imbécil más iletrado, la oscuridad parece abrazarte, arrullarte hasta que te embriagues de soledad y comiences a escupirlo. Escribir no es terapéutico, el arte no exhumará a ninguno de tus demonios. Los duerme, los maquilla, les avienta migajas de pan para que olviden por un rato el hambre, no puedes contigo, no puedes con la vida más fácil que pudo tocarte, no quieres pensar en cómo serías en una situación peor, maldita sea, ya te hubieras matado. Eres débil y sólo quieres ver borroso otra vez, sentir que puedes ver más allá de las cuatro esquinas, sentir que puedes querer a alguien más que no seas tú, sentir que puedes cambiar aunque sea la página del libro que no te atreviste a terminar, sentir que alguna vez será como antes. Sentir.

Tus ojos se cierran como las alas de una mariposa. Sólo quedan las cenizas del naranja sobre el eterno cielo negro.